La Universidad UTE, a través de su Laboratorio de Transparencia y Anticorrupción (LabTA), desarrolló la segunda edición del Seminario Internacional contra la Corrupción los días 22 y 23 de octubre de 2025 en el Hotel Dann Carlton de Quito.

El encuentro reunió a expertos nacionales e internacionales, representantes del cuerpo diplomático, académicos y funcionarios públicos, quienes analizaron los desafíos contemporáneos frente a la captura del Estado, la corrupción y el crimen organizado.

El acto inaugural contó con la participación del rector, Ricardo Hidalgo Ottolenghi; la vicerrectora, Verónica Guerra Cevallos; y la decana de la Facultad de Derecho, Ciencias Administrativas y Sociales, Patricia Alvear.

Durante su intervención, el rector Hidalgo Ottolenghi subrayó que la lucha contra la corrupción, la captura del Estado y el crimen organizado constituyen uno de los mayores retos de las democracias latinoamericanas. “La corrupción no es un accidente, sino el resultado de sistemas que han permitido que el interés privado se sobreponga al bien común”, señaló, e hizo un llamado a fortalecer la justicia y las instituciones desde su base. Enfatizó, además, que la academia tiene un rol esencial en la generación de conocimiento basado en evidencia y propuestas concretas para construir un Estado más transparente, equitativo y resiliente.

Primera jornada: captura del Estado

La primera jornada estuvo dedicada al análisis de la captura del Estado. La apertura académica estuvo a cargo de Daniel Kaufmann, presidente emérito del Natural Resource Governance Institute (NRGI), quien ofreció una conferencia magistral sobre los mecanismos de influencia que distorsionan la gestión pública y debilitan la confianza ciudadana.

Kaufmann sostuvo que “la captura del Estado es distinta de la corrupción administrativa”, y que no se combate atacando únicamente los síntomas, sino corrigiendo las vulnerabilidades sistémicas. Por ese motivo, el Estado de derecho, la calidad regulatoria, la eficacia gubernamental y la rendición de cuentas son esenciales para mantener instituciones sanas y prevenir crisis. También destacó que la captura del Estado moldea las reglas del juego para favorecer a élites con poder desproporcionado, por lo que la cooperación multisectorial y los sistemas de alerta temprana son claves para fortalecer las democracias y generar impactos reales en el desarrollo económico y social.

Posteriormente, Mario Hidalgo Jara, director del LabTA, presentó el Índice de Captura del Estado (InCE), una herramienta pionera desarrollada por la Universidad UTE para medir la influencia indebida de actores políticos, económicos, militares y territoriales sobre las instituciones públicas. El estudio revela que la captura del Estado constituye un fenómeno dinámico y multidimensional, presente en distintos niveles de gobierno en toda la región. En el caso ecuatoriano, la medición muestra un aumento de la influencia militar y económica en los últimos años.

Hidalgo Jara explicó que el propósito del InCE es generar evidencia académica aplicada para fomentar la investigación y reducir los espacios de impunidad. Subrayó que “esta herramienta busca generar evidencia académica que sirva de base para diseñar políticas públicas más transparentes y resilientes frente a la corrupción

La sesión continuó con la intervención del académico Lucio Picci, profesor de Economía Pública en la Universidad de Bolonia, quien presentó su libro Rethinking Corruption: Reasons Behind the Failure of Anti-Corruption Efforts. Picci destacó la importancia de replantearnos las preguntas que nos hacemos acerca de la corrupción. Señaló que, si bien existe un consenso en entender que este fenómeno es un obstáculo para el desarrollo, también suele malinterpretarse su naturaleza. Esta confusión puede traer grandes consecuencias, como instrumentalizar la lucha contra la corrupción en lugar de tratarla como una problemática que requiere de un profundo análisis, tiempo y datos concretos.   

La jornada concluyó con el panel “La captura del Estado: el caso ecuatoriano”, con intervenciones de Irma Jara, asesora de LabTA y profesora del IAEN, Julio Paltán, investigador en capacidades institucionales del Estado, y María Dolores Miño, directora ejecutiva del Observatorio de Derechos y Justicia, quienes compartieron reflexiones sobre cómo la captura del Estado en Ecuador responde a una combinación de factores históricos, estructurales y administrativos que han debilitado los mecanismos de control, transparencia y rendición de cuentas. Se destacó que la corrupción no solo se manifiesta en actos aislados, sino en prácticas normalizadas dentro de la burocracia pública, donde la opacidad y la falta de profesionalización perpetúan un sistema basado en lealtades personales en lugar del mérito. 

Segunda jornada: corrupción y crimen organizado

La segunda jornada se centró en la relación entre corrupción y crimen organizado, con la conferencia magistral del politólogo Guillermo Trejo, profesor de la Universidad de Notre Dame y director del Laboratorio de Violencia y Justicia Transicional (V-TJ Lab). Trejo explicó que en América Latina la violencia criminal y la corrupción estructural no son fenómenos aislados, sino el resultado de transiciones democráticas inconclusas, donde antiguos aparatos represivos se transformaron en redes delictivas. Destacó, además, que la violencia no se combate con más violencia, sino con investigación, inteligencia y justicia, enfatizando que “no necesitamos más Rambos, sino más Sherlock Holmes”.

A lo largo de la jornada, los expertos Diego Tipán, program specialist del Departamento de Estado de EEUU, Jaime Baeza, asesor del LabTA y profesor en FLACSO Ecuador, y Saskia Núñez, técnica experta en anticorrupción en la oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, compartieron perspectivas sobre las dinámicas nacionales e internacionales de este fenómeno. Sus intervenciones abordaron la impunidad estructural y financiera que perpetúan la corrupción en los sistemas judiciales, el papel de las fuerzas armadas en contextos de debilidad institucional y los riesgos de su intervención en asuntos internos, así como los mecanismos de captura del sistema de justicia y la necesidad de fortalecer la independencia judicial y la rendición de cuentas.

El magistrado Paolo Di Sciuva, director internacional del programa ITAJUS, expuso sobre la experiencia italiana en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado, una historia de transformación moral y cultural que cambió la relación entre Estado y ciudadanía. Explicó que la corrupción sistémica, tanto pública como privada, fue el motor que permitió el crecimiento de las mafias italianas, y que su desarticulación exigió independencia judicial, cooperación internacional y compromiso ciudadano. “Sin justicia independiente no hay posibilidad real de enfrentar la corrupción ni regenerar la política”, subrayó.

El panel “Corrupción y crimen organizado: el caso ecuatoriano” incluyó la intervención de Anabel Yanes, coordinadora del LabTA, quien analizó el lavado de activos y los desafíos que existen para su investigación, debido a los problemas de acceso a la información y disponibilidad de datos. Acotó que la corrupción se convierte en un vehículo de expansión del poder criminal, y que las finanzas criminales requieren de mayor análisis en el país e inclusión en las estrategias contra el crimen organizado.

El seminario culminó con la intervención de Mario Hidalgo Jara, quien destacó la relevancia de continuar investigando y reflexionando sobre la captura del Estado y la relación entre corrupción y crimen organizado. Además, anunció que la Universidad UTE será sede de la VIII Conferencia Academia contra la Corrupción en las Américas 2026.

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De izquierda a derecha: José Luis Guerra Mayorga, abogado y Oficial de Protección a la Infancia en UNICEF Ecuador; Ángela León Cáceres, de Women 4 Global Fund; Fernando Cornejo, Director de Posgrados de la Universidad UTE; María de Lourdes Miranda, Coordinadora de la Maestría en Derechos Humanos, Interculturalidad y Género de la UTE; Mayra Soria Escobar, Fiscal Provincial de Pichincha (e); y, Patricia Alvear Peña, Decana de la Facultad de Derecho, Ciencias Administrativas y Sociales.

Patio de la Virgen, Sede Matriz UTE.

Dirección de Comunicación, Relaciones Públicas y Protocolo

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