La Universidad UTE realizó una Sesión Solemne con motivo de sus 55 años de vida institucional, aniversario que se conmemora cada 11 de agosto. El evento reunió a autoridades del sistema de educación superior, cuerpo diplomático, instituciones públicas y privadas, docentes, estudiantes, graduados y colaboradores. La ceremonia incluyó la entrega de reconocimientos a quienes han contribuido al crecimiento institucional y reafirmó su compromiso con la formación, la investigación y la generación de conocimiento al servicio del Ecuador.

El evento fue presidido por el Canciller de la Universidad, Ricardo Hidalgo Ottolenghi, y el Rector, Daniele Rocchio. La mesa directiva integró además a Ximena Córdova, Presidenta del Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CACES); Juan Diego Albuja, Secretario General de la UTE; y Edgar Samaniego Rojas, homenajeado con el Doctorado Honoris Causa.

La Institución rindió homenaje a los graduados con mejor desempeño académico de los programas de grado y posgrado, y reconoció a docentes y colaboradores con entre 10 y 35 años de servicio institucional.

Ricardo Hidalgo Ottolenghi destacó que la Universidad UTE mantiene el compromiso de anticiparse a los desafíos de cada época mediante una formación pertinente e innovadora. En ese contexto, anunció una nueva etapa para la Institución: “Iniciamos la cuarta reforma curricular de la Universidad UTE para incorporar la inteligencia artificial en nuestros programas de estudio”, señaló.

Daniele Rocchio destacó que la Universidad UTE nació con una vocación democratizadora y el compromiso de aportar al desarrollo del país. “Hoy contamos con mayores capacidades, asumimos nuevas responsabilidades y avanzamos hacia un horizonte de transformación”, afirmó. Añadió que la Institución proyecta su futuro sobre el legado construido durante más de cinco décadas.

Esta casa de estudios otorgó el título de Doctor Honoris Causa a Edgar Samaniego Rojas en reconocimiento a su trayectoria y sus aportes a la medicina y la educación superior del Ecuador.

“El doctor Edgar Samaniego pertenece a esa rara estirpe de maestros cuya presencia continúa viva en la memoria de sus discípulos mucho después de haber abandonado el aula”, afirmó Fernando Cornejo, Decano de la Facultad de Ciencias de la Salud “Eugenio Espejo”, quien ofreció el laudatio en su honor.

“Recibo este reconocimiento de una de las universidades más prestigiosas del país con la satisfacción de haber dedicado casi sesenta años a la docencia y a la investigación universitaria”, señaló Samaniego Rojas.

La celebración incluyó una exposición fotográfica que recorrió la historia de la Institución desde sus orígenes: en 1971, siete jóvenes fundaron el Instituto Tecnológico Equinoccial para ofrecer una formación alineada con las necesidades del país de esa época. El proyecto evolucionó hasta convertirse en la actual Universidad UTE, con presencia en Quito, Cuenca, Manabí y Santo Domingo.

A lo largo de más de cinco décadas consolidó un modelo académico que hoy la ubica entre las universidades con mayor impacto científico de la región. Lidera el Ecuador y ocupa el segundo lugar de América Latina en citación científica, según QS World University Rankings.

También alcanzó los primeros lugares nacionales en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 3: Salud y Bienestar, ODS 5: Igualdad de Género y ODS 7: Energía Asequible y No Contaminante, de acuerdo con el Times Higher Education Sustainability Impact Ratings 2026.

Este resultado reconoce el impacto de las acciones que impulsa la UTE en docencia, vinculación con la sociedad e innovación, lideradas por sus facultades, centros de investigación, laboratorios y el Observatorio de Género.

Este desempeño se complementa con los resultados del SCImago Institutions Rankings (SIR) 2026. La UTE es la segunda universidad con mayor impacto tecnológico a nivel nacional, según el factor de innovación.

La UTE cuenta con uno de los programas universitarios de investigación aeroespacial más importantes de la región, así como centros y laboratorios especializados que impulsan ciencia aplicada e innovación.

En el plano social, seis de cada diez estudiantes de la UTE reciben algún tipo de apoyo económico, lo que consolida su amplia política de becas. A ello se suman proyectos de vinculación, arte, cultura y deporte que complementan su aporte al desarrollo del país.

A 55 años de su fundación, la Universidad UTE suma una comunidad de más de 60.000 graduados en distintas áreas del conocimiento. El principio que inspiró a sus fundadores sigue presente en cada promoción que egresa de sus aulas: “Nos educaron, eduquemos”.

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